Biografía
Bobby Rafael, nacido Rafael Parra y también conocido como «La Bobina», es un cantante dominicano de merengue, salsa y bolero, recordado como una de las voces definitorias del merengue de orquesta de los años ochenta y noventa y como miembro fundador de dos de sus bandas emblemáticas, la Cocoband y Rokabanda.
Formación y primeras orquestas
Parra se formó en el Conservatorio Nacional de Música antes de pasar por algunas de las orquestas más activas de la época, entre ellas Juan Luis y Sus Mulatos y la Típica Dominicana. Se integró a la orquesta de Aníbal Bravo, donde cantó a voz principal «La Revancha» (1984) y «Antes de Morir» (1985), y en 1986 pasó de la banda de Bravo a Richie Ricardo y su Orquesta.
La Cocoband
Hacia el cambio de década de 1990 Parra se convirtió en miembro fundador de Pochy y su Cocoband, dirigida por Pochy Familia, una de las orquestas que llevó el merengue hacia el sonido más acelerado y callejero de la década; fue una de sus voces principales durante esa etapa.
Rokabanda
Junto al cantante Kinito Méndez, Parra cofundó en 1992 Rokabanda, una orquesta construida sobre arreglos de vientos densos e hiperactivos que la convirtieron en una de las agrupaciones más comentadas de la época; el grupo fue reconocido en los Premios Casandra ese mismo año. Parra y Méndez, que siguieron siendo colaboradores cercanos y compadres, continuaron trabajando juntos durante años, y canciones como «Llorona» y «El Batecito» llevaron su voz a las décadas siguientes.
Reconocimiento
En abril de 2021, después de sufrir un derrame cerebral que puso fin a su etapa en los escenarios, Parra fue homenajeado como «Estrella por Siempre» en el programa de televisión «Pégate y Gana con el Pachá», con testimonios de Aníbal Bravo, Pochy Familia y Kinito Méndez, quien lo llamó uno de los talentos menos reconocidos del merengue.
Legado
Bobby Rafael pasó por más orquestas que casi cualquier otra voz de su generación sin llegar a dirigir ninguna bajo su propio nombre, y colegas que sí dirigieron bandas —Aníbal Bravo, Pochy Familia y Kinito Méndez entre ellos— lo han señalado como prueba de que la era orquestal del merengue se sostuvo tanto en voces principales confiables como en los directores cuyos nombres aparecían en la marquesina.