Biografía
Rafael Encarnación, anunciado también como Rafelito, fue cantante y compositor dominicano y una de las voces fundadoras de la bachata. Su carrera profesional duró unos seis meses. Dejó diez boleros grabados y tenía veinte años cuando murió.
Salón Mozart
Nació en Santo Domingo en 1944, en el barrio San Carlos, y era intuitivo: ningún músico en la familia, ningún estudio formal, un muchacho que simplemente se puso a escribir canciones en la adolescencia y resultó que le salían.
A mediados de 1963 entró al Salón Mozart, un estudio de grabación de la capital, y el 24 de septiembre de ese año salió a la venta su primer sencillo: Muero Contigo de un lado, Pena de Hombre del otro. Los dos entraron en rotación radial de una vez, cosa que casi nunca pasa, y detrás se colocaron Castigo de Amor, Loco Anhelo y Sin Rencores.
Conviene precisar las fechas. Esto es un año entero antes de que Radio Guarachita saliera al aire, así que la emisora que después llevaría esta música por todo el país no tuvo nada que ver con hacerlo a él. Sus discos viajaron por la radio corriente, en un momento en que todavía nadie había decidido cómo llamar a lo que él hacía.
Diez boleros
Lo que grabó fueron boleros, cantados a la guitarra, y pertenecen a la misma primera oleada que José Manuel Calderón, que había grabado los discos dominicanos más tempranos de ese estilo el año anterior.
Hay algo sobre él que los cronistas cuidadosos señalan y los descuidados se saltan. Se le nombra entre los primeros bachateros de peso, pero el floreo de la primera guitarra, que después sería el sonido del género, sencillamente no está en sus grabaciones. Ese estilo aún no había llegado. Es fundador de una música cuya textura característica nunca oyó, que es una cosa rara de ser y casi nunca se dice.
Lo que sí hay en los discos es la voz, y eso es lo que la gente se quedó. Muero Contigo la han vuelto a grabar cantantes de varias generaciones posteriores y de varios géneros, y sigue siendo la canción suya que se pide.
La hora del moro
Una semana antes del final salió en televisión por primera y única vez, cantando Muero Contigo y Pena de Hombre en el programa que Rafael Solano presentaba en Rahintel. Se le acredita generalmente como el primer bachatero que cantó en un programa de la televisión dominicana, y eso importaba porque entonces se tenía esa música por impresentable ahí.
Aquella semana tenía planes. Un sello venezolano acababa de contratarlo y se preparaba para viajar a Caracas a grabar, y había arreglado su ingreso a la universidad nacional para estudiar odontología, que pensaba alternar con el canto.
Las cintas que no oyó
La mañana del lunes 23 de marzo de 1964 salió hacia el Salón Mozart a recoger las cintas de sus dos grabaciones más nuevas, ¡Ay, Qué Amor! y Logré Olvidarte. No llegó y no las oyó. Murió la tarde del día siguiente, a los veinte años.
Dos años después el sello cubano Kubaney reunió los sencillos que se habían editado por separado y los sacó como un disco de homenaje, con el Trío Ideal acompañando. Ahí está el catálogo entero que sobrevive: ¡Ay, Qué Amor!, Calma Mi Llanto, Castigo de Amor, Esclavo de Tu Amor, Falsedad, Loco Anhelo, Logré Olvidarte, Muero Contigo, No Lo Niegues, Pena de Hombre y Sin Rencores. Todas las letras son suyas menos una. El disco cierra con un tema escrito y cantado por su hermano Julio César, que se estrenó así.
Seis meses de trabajo no es mucho para que a uno lo juzguen. Ha bastado durante sesenta años.